Toy Story 3 – Los juguetes están de vuelta!

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Hace unos días fui a ver Toy Story 3 con todas las expectativas que una Pixar te puede llegar a generar si sos una fanática empedernida, así como yo.

 

En realidad, trate de no ir tan emocionada… primero: porque vamos, ya tengo 25 años señores, y segundo: porque es ley, que cuando más anhelas una película… más grande es la decepción, no es cierto?

 

Pero no pude.

 

Llegue al cine ansiosa con mis botas “Andy” (si, si… tengo unas botas “Andy”) con una amiga que no me dio mucha pelota cuando 10 minutos antes de que empiece la película yo ya estaba formando la fila. Esperamos a unos amigos, compramos pororó, agarramos los benditos anteojos para el 3D y finalmente nos acomodamos. ¡Gus-ta-so!

 

 

¿Cómo puede ser que unos juguetes de plástico te produzcan semejantes emociones? Volviendo al film, todos sabemos que las Pixars inician siempre con un pequeño cortometraje que le da ese toque mágico a la experiencia de ir a ver una película de Disney… Esta vez fue el turno de Day & Night (Día y Noche) una tierna y encantadora historia con una moraleja escondida en la medida justa. El ingenio de los creadores detrás de estas magnificas animaciones no dejan de sorprenderme.

 

Algo que realmente aprecié de los genios detrás de Toy Story, es que en vez de cansarnos con secuelas y continuaciones innecesarias año tras año y aniquilar a los personajes que tanto adoramos, se tomó tranquilamente 11 años para traernos de vuelta toda la magia de los juguetes más tiernos y amados de estos tiempos.

 

Andy ya no es más un niño, Andy creció… y como todo adolescente lo único que le importa es chatear, espiar a sus amigos en el facebook, los mensajes de texto e ir a la universidad. Con esta variedad de nuevas actividades mucho más interesantes llegó el final de esos aquellos tiempos donde la magia envolvía la habitación de un niño que imaginaba las más fantásticas historias por supuesto… con sus queridos juguetes.

 

El vaquero Woody, el robot Buzz Lightyear, el señor y señora Cabeza de Papa, la vaquerita Jessie, Tiro al Blanco, tiranosaurio Rex y el perro Slinky fueron guardados en el baúl… y con el paso del tiempo, olvidados.

 

Así llegan los días previos de que Andy vaya a la universidad y por ende, su madre le exige que ordene su habitación, ofreciéndole cuatro opciones fundamentales que depararán el futuro de nuestros héroes: la universidad (situación ideal ya que acompañarían a Andy en su nueva travesía), el ático (situación no tan buena pero honorable), donados a la guardería (situación medio dudosa, la cual crea conflictos y desacuerdos entre los juguetes) y por último… LA BASURA (¡no queremos ni pensar en esto!).

 

Para no arruinar a los que todavía no vieron la película, solo me limito a contarles que una confusión los juguetes ocasiona que los amigos terminen en la bendita guardería, que será el escenario de los más locos sucesos… o mejor dicho las más terribles pesadillas!!!

 

 

Junto con una nueva integrante a la pandilla, la dulce Barbie, nuestros héroes se embarcan en una simpatiquísima y emocionante aventura: intentar escapar de la guardería donde fueron obligados a ser jugados por pequeños niños hiperactivos donde las lamidas, sacudidas y los golpes son unos cuantos de los pocos castigos que reciben nuestros pobres héroes.

 

Además, esta vez no solo vemos juguetes tiernos y buenos como siempre, la aparición de un resentido oso de peluche con olor a frambuesa (líder de la mafia que se adueño de la guardería) llamado Lots-o y el famoso muñeco bebe grande de antes (que cabe destacar era bastante tenebroso) le dan a la película el toque perfecto para completar y cerrarla perfectamente. Si bien el film no estuvo cargado de efectos en 3D, los odiados anteojos al fin tuvieron una tarea importante: esconder las lágrimas que sigilosamente afloraban llegado un emotivo final.

 

¿Lo mejor de la película? Un Ken bastante metrosexual con una adicción a su imagen y a las ropas brillantes, Buzz Lighyear en “Modo Español” y el señor cara de papa cuando utiliza una tortilla como cuerpo… simplemente grandioso.

 

 

Definitivamente es un film que les mostraré a mis hijos como un clásico, y si es posible a los hijos de mis hijos… porque aprendí que ¡nunca se es muy viejo para disfrutar de una película sobre juguetes que hablan!

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Comentarios (1)

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Toy Story definitivamente marco mi infancia. Creci junto a Buzz y Woody, gracias por tanto!!
Juguetes , octubre 22, 2012 | url

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Ultima actualización - Lunes 26 de Septiembre de 2011
 
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